La torre que cambió de nombre junto a Sants
Pegada a los andenes de la estación de Sants, la torre que el público conoció como Gran Hotel Torre Catalunya se reconvirtió en 2019 en Nobu Hotel Barcelona. El 12 de septiembre de aquel año abrió el primer hotel de la marca en la ciudad, impulsado por Nobu Hospitality —el chef Nobu Matsuhisa, el actor Robert De Niro y el productor Meir Teper— con Selenta Group. El cinco estrellas reúne 259 habitaciones y suites. El estudio Rockwell Group cruzó artesanía japonesa y códigos barceloneses: celosías naranjas a modo de torii en el acceso, un gran arte suspendido en la escalera y techos de kintsugi en el restaurante de la planta 23, con la Sagrada Familia al fondo. La pandemia lo dejó cerrado casi dos años; reabrió en febrero de 2022 ya en manos de ASG, con el chef ejecutivo Sergio Martínez al frente de una carta que mezcla clásicos Nobu y producto de proximidad catalán.
Vertigo a 360 grados
Lo que convierte al edificio en parada nocturna no es el vestíbulo, sino la coronación. Nobu Rooftop, en la planta 25, se presenta como la terraza hotelera más alta de Barcelona: 500 m² al aire libre, vistas de 360 grados, piscina tipo plunge reservada a huéspedes y barra de cócteles abierta al público por orden de llegada, siempre que el clima lo permita. De día es terraza; al atardecer, mirador. Cada sábado, de 20:00 a 00:00, las Vertigo Sessions reúnen artistas de la escena musical barcelonesa en una sesión a cielo abierto. El acceso es gratuito y se completa por orden de llegada: el hotel no acepta reservas en la azotea. En Nochevieja el restaurante de la 23 suma DJ en vivo tras la medianoche. No hay cierre de discoteca a las seis: el rooftop apaga a las 00:00, con una programación de sábado que ha convertido la sesión de DJ y la silueta de la ciudad en su sello.
Planta 23, Kozara y el resto del recinto
Debajo de la azotea, Nobu Restaurant y Nobu Bar ocupan la planta 23. Kozara, en el lobby, abre de 07:00 a 23:00 como bar de tapas, sake y cócteles. El hotel suma Nobu Spa (sauna, vapor y circuito de aguas), gimnasio Technogym las 24 horas, parking subterráneo y un paquete de salas —auditorio, Sakura y breakouts— para eventos. El código de vestimenta del restaurante pide casual chic y deja fuera chándal, ropa deportiva, ropa de playa y chanclas. Quien busca un club underground de Sants no lo encontrará aquí; quien busca altura, cóctel y una sesión de sábado sobre la ciudad, sí.