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Sala Cocó

España, Madrid, Madrid
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El semisótano bajo el Alcázar

La pista se abre bajo el Teatro Alcázar, en el número 20 de la calle de Alcalá, a medio camino entre la Puerta del Sol y Cibeles. No es el laberinto de tres plantas que ardió en 1983: las obras de la década de 2000 subieron el baile a un semisótano a unos cuatro metros de la calle, una sala diáfana con cabina al fondo y zonas VIP elevadas a los lados. El acceso es de centro urbano, casi pegado al metro de Sevilla, y la atmósfera es de club compacto: pista única, haz de luces y una puerta que, en las noches grandes, se llena porque el local cabe en un solar histórico, no en un recinto periférico.

De la tragedia de 1983 al nombre nuevo

La madrugada del 17 de diciembre de 1983 un cortocircuito convirtió la discoteca Alcalá 20 —entonces templo de la movida— en la peor catástrofe del ocio nocturno español: 81 muertos. El nombre quedó marcado durante décadas. En 2005, con aljibe antiincendios, rociadores y aforo recortado, hubo un intento de reapertura que el Ayuntamiento precintó al poco de abrir. Sala Cocó nació en 2011 sobre ese espacio rehabilitado, con identidad propia de discoteca y sin reivindicar el nombre antiguo: una sala moderna, amplia y pensada para que otras noches habiten su pista.

Una sala, varias noches

El recinto no programa como marca única. Durante años, los jueves y sábados lo ocupó Mondo Disko, sesión de house y techno que trajo a la cabina a Laurent Garnier, Adam Beyer, Óscar Mulero o VTSS. En 2019, Boiler Room retransmitió desde esta pista el XIX aniversario de Mondo. Los viernes, La Discoteca —nacida en 2022 como relevo de Cha Chá— giró hacia reguetón, trap, hip hop y house. Hay guardarropa, reservados y una pista pensada para llenarse hasta el cierre, habitualmente a las 06:00. La cultura de club aquí es de sala prestada: el edificio pone el continente; las noches, el relato.

Precinto, mudanza y presente

En julio de 2025 la Agencia de Actividades precintó el local dos meses tras un exceso de aforo respecto a la licencia. Mondo Disko trasladó entonces su calendario a Sala BUT. El club físico permanece en Alcalá 20: un continente de noche madrileña en pleno centro, con apertura ligada a cada programación y a la tensión, nunca del todo resuelta, entre el aforo legal y la demanda de la pista.