El murciélago que volvió a Pinedo
El murciélago de la Carrera del Riu no es solo un logotipo: es una de las imágenes más persistentes de la noche valenciana. Spook Club nació en 1984 sobre el espacio de la antigua discoteca San Francisco y pronto adoptó el nombre histórico de Spook Factory, una referencia central en la expansión de la música electrónica alrededor de Valencia. Su ubicación en Pinedo, en el eje que conectaba la ciudad con la carretera de El Saler, lo situó dentro del mapa físico y emocional de la Ruta del Bakalao, donde salas como Barraca, Chocolate, Puzzle o ACTV formaron una red de peregrinaje nocturno que transformó la cultura juvenil española.
Cuatro zonas para una noche larga
La etapa actual conserva la memoria del club, pero la organiza como un recinto multiespacio. La Spook/Main actúa como sala principal, con acceso directo al Garden y dos barras; The Cube funciona como segunda sala anexa; el Garden aporta descanso, encuentro, foodtruck y piscina; y Sunbox introduce una zona más íntima con terraza y vistas al Mediterráneo. Esta configuración permite alternar sesiones de alta presión, tramos al aire libre y formatos de tardeo o amanecer sin perder la sensación de club grande. El sistema Void Acoustics Incubus refuerza esa nueva lectura física de la sala, con una presencia sonora y visual muy reconocible en cabina.
De la vanguardia rutera al techno actual
Spook hizo historia por defender música de club cuando el vocabulario de la pista española aún estaba en formación. En los años 80 y 90 absorbió new wave, EBM, electrónica europea, techno temprano, sonidos oscuros y el imaginario del sonido valenciano. Su leyenda también está ligada a DJs y prescriptores que dieron identidad a la sala, con Fran Lenaers como uno de los nombres fundamentales de aquella primera época. La reapertura de abril de 2023 retomó esa herencia desde un lenguaje contemporáneo: techno, tech house, hard techno, electro, ghetto, acid y sonidos de club avanzados aparecen en una programación que combina artistas internacionales, promotoras actuales y escena local.
Reapertura, residentes y comunidad
La continuidad de Spook se apoya en una nueva generación de residentes y colaboradores. Nombres como DJ Badtrip, Everynation, Finalversion3, Lucía Gea, Ariezzz, Biondo o Stroc conectan el club con distintas capas de la electrónica valenciana, desde el techno industrial hasta el club deconstruido, el bass o la energía más directa de pista. La frase interna del club, aquí no se baila, se vuela, resume bien su identidad: una mezcla de memoria, ritual de sábado, producción renovada y público intergeneracional. Spook sigue activo como recinto físico, con programación regular, entradas anticipadas, eventos a medida y una posición singular dentro de la cultura de club española: no funciona como simple homenaje a la Ruta, sino como una sala que intenta hacer convivir patrimonio nocturno y presente electrónico.