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The Vanguard

Estados Unidos, Florida, Orlando
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Cuando Rolling Stone llamó a Orlando el Seattle de la electrónica, el edificio al que estaba señalando era este: el antiguo taller Firestone de Orange Avenue, convertido en pista.

Del hangar de neumáticos al mejor club del sureste

Harvey Firestone mandó construir en 1929 el Firestone Building, un volumen art déco de Francis J. Kennard & Son con marquesinas, parapeto y torre-linterna, en lo que entonces era el borde norte del centro de Orlando. Fue sucursal y taller de la marca hasta 1977 y, tras un último intento comercial, cerró como taller en 1991. En junio de 1993 Jon Marsa y Jan Harrold abrieron The Club en ese cascarón: primero un club gay y, muy pronto, un imán de la cultura rave que traía DJs de circuito nacional e internacional y alargaba la noche hasta el amanecer. El público lo llamó The Club at Firestone y, hacia 1997, Club Firestone. Ese mismo año la revista lo proclamó el mejor club de baile del sureste, mientras la ciudad endurecía horarios y ponía el local en el punto de mira. Por su pista pasaron Sasha & Digweed, Paul van Dyk, The Crystal Method y, más tarde, rap y pop de gran formato. El inmueble es hito local desde 1982, así que cada reforma tiene que convivir con la envolvente original.

Firestone Live, Venue 578 y el nombre que no acaba de morir

La sala no se congeló en los noventa. Operó como Firestone Live, con conciertos y noches de club, y en octubre de 2014 pasó a Venue 578, el número de su puerta. El cambio buscaba presentarla como recinto de conciertos sin soltar la electrónica: fiestas tipo Ignition, Bassrush y giras de trap y big room ocuparon la misma caja de dos plantas. El local sobrevivió redadas, el cierre a las 03:00 que Orlando impuso a los clubs en 1997 y varias oleadas de obra. El apodo Firestone, sin embargo, nunca desapareció del todo del habla de la ciudad.

The Vanguard: la misma esquina, otra máquina de fiesta

Tras un cierre largo y una reforma multimillonaria, The Vanguard se fue revelando a finales de 2020, sin gran inauguración, a cuentagotas, todavía con aforo recortado y con Cosmic Gate entre las primeras noches. Hoy se presenta como el mayor recinto de conciertos de propiedad independiente de Florida Central: unos 26.000 pies cuadrados en dos plantas, escenario de 40 × 24 pies, cuatro barras, parking propio, zona VIP con servicio de botella y el recinto al aire libre Lot 54, más de cuatro acres con producción de festival. Insomniac y Factory 93 lo usan como casa en el centro para afters de EDC Orlando, Bassrush y giras de house, techno y bass: Eric Prydz, John Summit, Chase & Status, Sasha o Dom Dolla han pasado por esa caja. El calendario no es solo club —también entran conciertos en directo—, pero la función no ha cambiado: un hangar histórico en el centro de Orlando pensado para que la pista sea el argumento.