Un almacén cortado por los Juegos
Antes de llenarse de Martin Audio y de fiestas de día, el edificio de Vittoria Wharf Studio era uno de los últimos almacenes originales de Fish Island, en el Hackney Wick de ladrillo y canal. Con los Juegos Olímpicos de 2012 encima, el bloque iba a desaparecer para dejar sitio a una pasarela peatonal hacia el Parque Olímpico. La presión local y un golpe de fortuna lo salvaron, pero con un gesto extremo: una sierra industrial partió la nave por la mitad para abrir el puente y conservar el volumen restante. El loft ocupa hoy la segunda planta del 10 Stour Road, con ladrillo visto, lucernario y un balcón de unos 200 pies cuadrados sobre el Lee Navigation, con el estadio olímpico al fondo.
El capítulo íntimo de The Cause
El equipo de The Cause y All My Friends tomó las llaves en 2024 y abrió el espacio al público el 18 de abril de 2025, con una fiesta after de Viernes Santo. El lugar no era nuevo del todo para ellos: aquí el cofundador Stuart Glen había celebrado su primera London Loft Party. Una sola sala de unos 185 m² se equipó con un sistema Martin Audio en cuatro puntos, cabina con CDJ-2000 NXS2, DJM-900 y Technics 1210, e iluminación de Sensory Studio. Quedó planteado como el club pequeño de la familia Cause: un hogar para el underground londinense y para formatos que no caben en un recinto grande.
De día a noche, a escala de loft
La luz natural y el canal explican el formato más propio del local: fiestas de día a noche. En la primera programación se anunciaron Charlie Bones, Kasra V, Telephones, Unai Trotti, Percolate o Wigflex, y el calendario se abre también a promotoras externas. La licencia de Tower Hamlets fija un aforo de 110 personas y un cierre de viernes y sábado a la 01:30; más tarde solo ha funcionado con permisos temporales. No es un afterhours de madrugada: es una pista elevada, de una sola planta, donde se ve la cabina y el ladrillo de cerca.
Un lienzo sobre Fish Island
El estudio sigue siendo un espacio polivalente. Noches de club, conciertos, exposiciones, rodajes y encuentros comunitarios conviven en la misma nave, coherente con un barrio de muelles convertidos en talleres y, más tarde, en pistas. Vittoria Wharf Studio no sustituye a The Cause de Silvertown: es el capítulo pequeño, varios pisos por encima de la calle, para ideas nuevas y para quien quiere bailar de día junto al canal.