Melodía de club con memoria francesa
El recorrido de Oxia está atravesado por una idea muy reconocible de la pista: techno funcional, groove preciso y melodías que se quedan fijadas sin convertir el set en un ejercicio de nostalgia. Desde Grenoble, su nombre quedó asociado a la segunda oleada del techno francés, pero su lenguaje nunca se limitó a una escena local. La música negra, el disco, el funk, el Italo disco y las primeras formas de house de Chicago y Nueva York alimentaron sus inicios antes de que el techno europeo marcara el eje de su trabajo como DJ y productor.
Ozone, Goodlife y el primer mapa
A mediados de los noventa, Olivier Raymond empezó a dar forma a Oxia junto a Stéphane Deschezeaux, con quien llevó el proyecto al directo. En 1995 creó Ozone Records con Kiko y publicó el primer maxi del proyecto, Parametres, una etapa que conectó la energía de Grenoble con la red techno francesa del momento. Poco después, junto a The Hacker y Alexandre Reynaud, participó en la creación de Goodlife, sello clave para entender su consolidación. A finales de esa década el nombre quedó en manos de Raymond como proyecto en solitario, con lanzamientos que le abrieron camino en sellos como Intec, Terminal M, Kompakt, 8bit, Saved o Knee Deep In Sound.
El eco permanente de Domino
Su primer álbum, 24 Heures, apareció en 2004 en Goodlife y mostró una escritura entre techno melódico, electro y club music de largo recorrido. Dos años después llegó Domino en Kompakt, un tema que acabaría convertido en una de las piezas más reconocibles de su catálogo. Reeditado en 2017 por Sapiens con nuevos remixes, el corte superó la escala de himno de club y se instaló como referencia transversal para varias generaciones de DJs. En 2012 publicó Tides Of Mind en InFiné, con colaboraciones como Miss Kittin, y reforzó una faceta más melódica sin abandonar la presión de pista.
Diversions y una vigencia de largo fondo
En 2016 cofundó Diversions Music con Nicolas Masseyeff, plataforma desde la que ha sostenido una actividad constante en estudio y cabina. Su sesión para Cercle en el castillo de Peleș en 2019 amplió su alcance internacional y confirmó la eficacia de un sonido que funciona tanto en clubes como en formatos audiovisuales masivos. En los últimos años ha publicado música y remezclas en Warung, Bedrock, Sapiens y su propio sello, con trabajos como Hold The Night, Runway, Vertige junto a Kiko y el álbum Aelle, editado en 2025. Oxia mantiene así una posición singular: veterano sin gesto conservador, productor de catálogo sólido y DJ capaz de unir tech house, techno melódico y elegancia francesa con una lectura directa de la pista.