El domingo largo de Ridgewood
En el jardín de Nowadays, en la frontera entre Ridgewood y Bushwick, Mister Sunday se ha convertido en uno de los ritos más reconocibles de la pista neoyorquina: un día entero de house, disco y cuerpo presente, con comida, sombra y un sistema de sonido pensado para quedarse. Eamon Harkin es cofundador de esa casa junto a Justin Carter. Lo que empezó en 2009 como Mister Saturday Night —primero en Santos Party House y después en locales no convencionales como 12-turn-13— creció hasta abrir en 2015 un club permanente, con ampliación interior en 2017, hoy citado entre los más respetados del mundo.
De Derry a la red de fiestas de Nueva York
Nacido en Derry, en Irlanda del Norte, se instaló en Nueva York en 2004. Antes había pasado por Londres, con un trabajo de programación que acabó derivando en un traslado. En la ciudad montó Calling All Kids, una fiesta en homenaje a Arthur Russell y al downtown; pinchó en Studio B —con la residencia FUN, de la que también se ocupaba de reservas y producción— y en APT, y en 2009 unió fuerzas con Carter. Las sesiones invitaron a Kerri Chandler, James Lavelle, Moodymann, Theo Parrish o Four Tet. En 2014 llevaron Mister Sunday a Londres y activaron Industry City. El sello Mister Saturday Night Records, fundado en 2012 con Mad Disrespect de Anthony Naples, sirvió de casa a la comunidad de la fiesta y a artistas de fuera de la ciudad. La recopilación Brothers and Sisters y el mix Weekends and Beginnings consolidaron esa escena en disco.
House, techno y el disco de la pertenencia
Como productor ha publicado edits de disco y house profundo desde finales de los 2000, en solitario y con Steve Raney (Harkin and Raney) en Throne of Blood. El maxi Rigor Music (2012) trajo remezclas de Brendon Moeller y Roman Flügel. Después llegaron Back Down (Argot, 2014) y EPs como Weaker Moments, See You in My Dreams, Truth Be Told, Storytelling o Noetic, además de música en Sorry Records, Funnuvojere, Fixed Rhythms, Coastal Haze y Darker Than Wax. En marzo de 2026 publicó su primer álbum, The Place Where We Live, entre house, techno y ambiente: la pista vista desde la memoria, a medio camino entre Nueva York e Irlanda. Con Carter mantiene Planetarium, sesiones de escucha profunda tumbados entre almohadas. Ha llevado esa sensibilidad a citas como Waking Life y a clubs de Perth a São Paulo, siempre como residente de su propia casa.