Groove de alto voltaje desde Berlín
fumi se ha abierto paso en la escena techno europea con una energía de cabina directa, física y muy centrada en el groove rápido. Su lenguaje parte del techno de pulsación firme, pero rara vez se queda en una sola etiqueta: en sus sesiones conviven hard groove, trance, hard house, acid y elementos más experimentales, siempre con una forma de mezclar ágil y una inclinación clara por los cambios de intensidad. Nacida en Estados Unidos y establecida en Berlín, ha construido una identidad muy ligada a la velocidad, a los ritmos con rebote y a una selección que conecta cultura rave contemporánea con referencias ajenas al circuito electrónico más ortodoxo.
El pulso 240 KM/H y una lectura propia del techno
Su crecimiento reciente está asociado a 240 KM/H, comunidad de la que forma parte como residente y donde su nombre ha ganado visibilidad dentro de una nueva generación de artistas de sonido acelerado. También aparece vinculada a Aurora Kollektiv, otro entorno que refuerza su posición dentro de la red underground berlinesa. En su enfoque pesan influencias de hip-hop, bossa nova y jazz, no como citas decorativas, sino como una forma de entender el ritmo, el fraseo y la elasticidad de los sets. Esa mezcla explica que sus actuaciones puedan moverse entre pasajes muy percusivos, vocales juguetones, líneas trance y tramos de hard dance sin perder una sensación de continuidad.
De HÖR a los carteles internacionales
Su proyección se ha acelerado gracias a sets y podcasts en plataformas reconocidas. La sesión de 240 KM/H para HÖR Berlín de diciembre de 2024 se convirtió en una de sus referencias audiovisuales más visibles, seguida por nuevas apariciones en el entorno HÖR, grabaciones para BCCO, una entrega en el podcast de Awakenings y sets para formatos como SECTION. o Polyamor. En paralelo, su agenda la ha situado en clubes y contextos de alta exposición como RSO.BERLIN, OST, ÆDEN, Lokschuppen Berlin, Mondo, Levenslang Amsterdam e Intercell, además de fechas en ciudades como Madrid, Ámsterdam, París, Colonia y Berlín.
La cabina como carta de presentación
fumi representa una lectura contemporánea del techno de pista: rápida, híbrida y menos interesada en la pureza estilística que en la tensión del baile. Su perfil aún se apoya más en la potencia de sus sesiones, podcasts y actuaciones que en un catálogo de lanzamientos propio ampliamente consolidado, pero esa misma inmediatez forma parte de su atractivo. En un circuito donde la energía hard, el groove y el trance vuelven a cruzarse con naturalidad, su nombre funciona como síntoma de una generación que está reordenando los códigos del club desde la cabina.