

Recinto
Docks
Hamburgo, Alemania
Biografía de Docks
De la pantalla al escenario
El 14 de septiembre de 1988, en el número 19 del Spielbudenplatz, un edificio que llevaba décadas proyectando películas abrió como discoteca y sala de conciertos. El nombre nuevo fue Docks. La historia del sitio empieza mucho antes, en pleno St. Pauli. En 1900, Eberhard Knopf mostró allí las primeras imágenes en movimiento: películas de pocos metros, vistas desde los dos lados de una pantalla colgada en medio del local. En septiembre de 1906 esa atracción se convirtió en un cine fijo de 667 butacas, en el mismo punto que ocupa hoy el edificio. La sala se amplió en 1922, resistió los bombardeos y volvió a abrir al público civil el 27 de julio de 1945. Entre 1930 y 1950 pasaron por ella unos once millones de espectadores. Después el uso cambió de signo: en 1965 fue el cine erótico Eros-Cine-Center, en 1974 el Hollywood-Kino y, al final de esa etapa, Knopf's Music Hall, el último nombre antes del club.
El club que Metallica señaló en el mapa
Con un aforo de hasta 1.500 personas, el Docks quedó como el mayor club musical de Hamburgo y como una de las salas medias de referencia de la Reeperbahn. En 1997 Metallica tocó allí y lo llamó el maldito mejor club del mundo. Por el mismo escenario pasaron David Bowie con Tin Machine, Red Hot Chili Peppers, Iggy Pop, Ramones, Black Sabbath, Public Enemy, Die Ärzte, Bob Dylan, Placebo, Coldplay y Blondie. A finales de los noventa se le añadió el subtítulo D-Club, visible en la fachada, aunque el nombre que se quedó fue Docks. Hacia 2008 el edificio estuvo a punto de desaparecer: se planteó derribarlo para levantar otro teatro de revista, y el operador de entonces, Amir Ahmadi, se opuso. En 2010 la explotación pasó a M.T.M. more than music.
Tres salas y la pista de ahora
El inmueble está protegido y no es una sola caja. La entrada del Docks da al Spielbudenplatz; por detrás, en la Kastanienallee, la Prinzenbar funciona como sala más íntima, con estucos, lámpara de araña y un aire casi de teatro. Además se usa el Ziegelsaal. La sala grande tiene escenario, un balcón sobre el público y sofás VIP, y el acceso hasta la sala es a pie de calle. Desde enero de 2023, con el relevo de Benny Dianat, conciertos y fiestas volvieron a ocupar el calendario de forma regular. El volumen ronda los 200 conciertos al año, con peso en electrónica, músicas del mundo y punk. En la pista caben tanto giras de rock e indie como noches de techno, goa y hardstyle, a veces con un segundo espacio en el Ziegelsaal. No hay horario fijo de discoteca: se abre cuando hay evento, las fiestas son a partir de 18 años y la hora de acceso figura en la entrada.



