El adiós a una pionera del management electrónico
La comunidad global de la música electrónica enfrenta una profunda pérdida tras el reciente fallecimiento de Leticia van Riel, fundadora de LvR Management. La destacada mánager brasileño-francesa perdió la vida a causa de un accidente de tráfico en Ibiza. Con más de quince años de trayectoria ininterrumpida en el sector, van Riel fue una pieza angular en la proyección internacional de figuras clave del circuito techno, operando desde el desarrollo de carreras a largo plazo hasta la representación estratégica en agencias de primer nivel.
Tributos de la escena y luto en los escenarios
El impacto de su ausencia se ha reflejado en una ola de condolencias a lo largo del ecosistema electrónico. Sama' Abdulhadi, a quien van Riel co-gestionó durante los últimos siete años, compartió un emotivo mensaje a través de sus plataformas oficiales. A raíz de este trágico suceso, Abdulhadi confirmó la cancelación de su presentación en el Beyond The Pale Festival de Irlanda para reunirse con su equipo de trabajo y seres queridos en estos momentos de duelo.
"No era solo mi mánager, era mi amiga, mi apoyo y mi familia. Siempre vivirá en mi corazón y en la música."— Sama' Abdulhadi
Otros talentos de primera línea que formaban parte de su roster, como ANNA, Victor Ruiz, Wehbba y VE/RA, también expresaron su dolor públicamente, recordando los años de amistad y el trabajo conjunto. Por su parte, la institución International Music Summit (IMS) emitió un comunicado oficial destacando su papel fundamental como una verdadera fuerza motriz dentro de la industria musical, siempre dispuesta a abrir puertas a nuevos talentos.
El legado formativo detrás de la cabina
Más allá de la gestión de giras y altos BPMs, el trabajo de Leticia destacó por su enfoque integral hacia las nuevas generaciones. En 2021, impulsó el LvR Mentoring Program, una ambiciosa iniciativa educativa diseñada para democratizar el conocimiento del negocio musical entre productores y DJs emergentes. Su visión profesional y humana demostró que el éxito internacional requiere una estructura sólida, empatía y dedicación absoluta detrás de los escenarios, dejando una huella imborrable en la historia contemporánea del clubbing.



