El adiós a una voz legendaria del clubbing
La comunidad global de la música house lamenta profundamente la pérdida de Ramona DeSouza, mundialmente conocida bajo el seudónimo artístico de Moné. La noticia de su fallecimiento fue anunciada oficialmente el pasado 18 de agosto a través de un comunicado emitido por la plataforma Traxsource en su perfil oficial de Instagram, sin que hasta el momento se haya revelado la causa de su deceso. Su partida deja un vacío irreemplazable en la historia vocal del género, marcando el fin de una era dorada gestada en las pistas de baile de los años noventa, donde su timbre se convirtió en sinónimo de euforia y autenticidad.
De los coros góspel al estrellato en Strictly Rhythm
Criada en el seno de una familia cristiana pentecostal, DeSouza dio sus primeros pasos musicales cantando en la iglesia local, donde su padre ejercía como ministro. Esta profunda raíz góspel, tan característica en las grandes divas del house, dotó a su técnica de una potencia, un rango dinámico y un groove inconfundibles. Su incursión profesional en la industria electrónica despegó formalmente en 1994 con el lanzamiento de 'A Better Way' bajo el sello Bassline Records. Esta pieza fue producida por Brian Tappert y Roy Grant, las mentes maestras detrás del prestigioso dúo Jazz-N-Groove Productions, quienes supieron capturar la esencia cruda y emotiva de su voz sobre bases rítmicas contundentes.
Sin embargo, su consagración definitiva a nivel global llegó de la mano de Strictly Rhythm, una de las discográficas independientes más influyentes y determinantes del ecosistema house de Nueva York. Con ellos, Moné catapultó su carrera al estrellato internacional gracias a auténticos himnos de club que dominaron las cabinas. Destaca especialmente la pista 'We Can Make It', un éxito rotundo que logró coronarse en el número uno de la codiciada lista Hot Dance Music/Club Play de Billboard. La inercia de este triunfo continuó con 'Movin', otro corte fundamental en su discografía que alcanzó una meritoria segunda posición en el mismo ranking, consolidándola como una figura central de la escena.
Colaboraciones estelares y resiliencia personal
Más allá de su brillante trayectoria en solitario, Moné fue una pieza clave en la sinergia colaborativa del house de los noventa. Formó parte del aclamado supergrupo vocal B Crew, compartiendo estudio y escenario con figuras legendarias de la talla de Barbara Tucker, Dajae y Ultra Naté. Juntas inmortalizaron el exitoso tema 'Partay Feeling', un track que encapsulaba la energía vibrante y la hermandad de la comunidad nocturna de la época. Durante la década de los 2000, continuó aportando su talento a la escena, marcando un emotivo y esperado regreso a las filas de Strictly Rhythm en 2010 con el lanzamiento del sencillo 'L.O.V.E Don't Pay The R.E.N.T.'.
Ese mismo año, la artista demostró una valentía excepcional al alejarse temporalmente de los focos musicales para visibilizar su dura lucha personal contra la bulimia nerviosa. Su testimonio fue documentado en el programa de televisión 'What's Eating You', donde expuso abiertamente su proceso de recuperación y terapia. Como reflejo catártico de esta etapa, Moné compuso y grabó el tema 'A Brighter Day', transformando su vulnerabilidad en un poderoso mensaje de esperanza y superación para todos sus seguidores.
El impacto perdurable en la cultura electrónica
La huella de Moné trasciende los charts de ventas y los altos BPM. Su voz no solo definió la textura del house clásico estadounidense, sino que aportó un alma indiscutible a la síntesis electrónica, humanizando las máquinas y conectando emocionalmente con miles de clubbers. A Ramona DeSouza le sobreviven su esposo Shaun y sus dos hijos, quienes hoy custodian la memoria de una mujer cuya energía seguirá resonando de forma perpetua en los sound systems de todo el mundo. En una industria en constante evolución, su música, eternamente viva en los vinilos y catálogos digitales contemporáneos, asegura que el espíritu de Moné nunca abandone la pista de baile.

