

Club
Bar25
Berlin, Estado de Berlín, Alemania
Biografía de Bar25
El 25 del furgón y el 25 de la calle
Antes de clavarse en la orilla, Bar25 era un furgón de la RDA. La placa del TÜV lo limitaba a 25 km/h y así nació el nombre, en raves ilegales sobre la Michaelbrücke. Cuando Christoph Klenzendorf y sus amigos buscaron algo fijo, el solar de la Holzmarktstraße 25 —basura, hierba y franja muerta junto al Spree— coincidió con el número. El sello azul con un 25 en el antebrazo era el pasaporte: detrás de un alto vallado de madera se abría un pueblo que no parecía Berlín.
Un saloon a orillas del Spree
El corazón era un cobertizo de madera a lo saloon del Oeste, habitable solo en verano; en invierno el recinto cerraba. Año tras año el solar se hinchó con tablas salvadas de obras vecinas: el restaurante de Juval Dieziger al fondo, un escenario, una carpa de circo para cine y teatro, un hostel, una pizzería, sauna con piscina, hoguera, columpios, un autoscooter retirado y la rueda de vodka. Era cine, teatro, parque, restaurante, discoteca y poblado de caravanas con zona wellness. Klenzendorf se llamaba business-hippie: se cobraba entrada, se pagaba a la plantilla y se vivía en el recinto. Los operadores cifraron en unos 200 los puestos de temporada que se perdieron al cerrar.
Techno, confeti y una puerta caprichosa
En la pista el pulso era techno —a menudo minimal— y a veces rock. Las fiestas de disfraces y confeti se alargaban 48 horas o más: del sábado a la noche hasta el lunes por la mañana, con el domingo reservado a quien aún seguía en pie. A la puerta, Steffi Lotta filtraba con un criterio opaco y duro. El sello Bar 25 Music, impulsado por Danny Faber, nació dentro del propio club. En 2007, Hannes Stöhr rodó escenas de Berlin Calling entre esas tablas. El DJ Thomas Schumacher lo resumió sin romanticismo técnico: todo el mundo sabía que el sonido no era el reclamo; la música era la banda sonora de un parque de atracciones para adultos.
Adiós con sirena y deriva del solar
El terreno era de la BSR y estaba en la diana de Mediaspree. Cada otoño se celebraba una fiesta de cierre y cada año se alargaba el contrato, hasta que ya no. En septiembre de 2010, tras varios días de fiesta ininterrumpida, Bar25 cerró y el recinto se desmanteló. El documental Bar25 – Tage außerhalb der Zeit, de Britta Mischer y Nana Yuriko, se estrenó en 2012. Los mismos operadores abrieron Kater Holzig en una antigua fábrica de jabón al otro lado del río y, más tarde, Kater Blau junto al solar original, reconvertido en el barrio cooperativo Holzmarkt 25. El club físico ya no existe; su mito sigue en la orilla.
Cómo llegar a Bar25
Holzmarktstraße 25, 10243 Berlin
Abrir en Google MapsOstbahnhof
S-Bahn · S3, S5, S7, S9 · 10 min a pie
Jannowitzbrücke
U-Bahn · U8 · 10 min a pie
Holzmarktstr.
Bus · 300, N40 · 5 min a pie





