La sala fantasma de Bercy
La sala Marcel-Cerdan era un anexo olvidado del viejo Palais Omnisports. Paris Society, ya integrado en Accor, y la Accor Arena la rehabilitaron, y el 17 de marzo de 2023 abrió Phantom: no un club de pasillo, sino una caja XXL intramuros, con acceso por la Porte 28. A medianoche el parque de Bercy deja de ser un descampado posconcierto y el público baja a las entrañas de la arena.
Origami, el techo que se parte
El corazón no es la cabina, es el techo. Origami, un espejo cinético de 170 m² despiezado en 41 triángulos —dieciséis móviles, cada uno con motor y LED—, cambia de forma a lo largo de la noche y a veces desciende como una pirámide invertida que deforma los cuerpos. Lo imaginó el director artístico Laurent Sabatier; el diseño de luz es de Pauline David (Light Is More); la maquinaria, de MECAoctet y Novelty. Alrededor, decenas de arcos de metal se encienden y se apagan como espectros. Hay 9 metros de altura, 1.400 m² de pista negra que no se ve el final y un bar que cruza todo el fondo. El griego phantasma —hacer visible lo invisible— deja de ser eslogan y se convierte en toneladas de dibond sobre la gente.
Un Olympia hasta las seis
Charlotte Lions, directora artística y programadora de Electrobeach, fijó el formato: show construido como en el Olympia, pero de 23:00 a 06:00 y en clave de fiesta. Escenario de concierto de verdad, no una cabina de club; pantallas, luces de gira y DJs que a veces parecen pequeños sobre esa caja. La primera temporada juntó el live de Monolink y el Raw XXL de I Hate Models con Trym, Maceo Plex, Eric Prydz, Tiësto, Bob Sinclar o Steve Aoki. El menú se abrió después a trance, bass, hard dance y house, de Carl Cox y Armin van Buuren a Ben Klock, Charlotte de Witte o The Blessed Madonna. También hay aftershows de la Accor Arena —incluso un ascensor VIP desde los graderíos— y noches autónomas. Tres años después, Phantom is alive sigue siendo el lema de un recinto que enciende el sótano de Bercy cuando la arena se apaga.