Patio abierto en la carrera 15
La pista de Radio Estrella no se esconde en un sótano: se despliega al aire libre entre árboles, vegetación y altavoces colgados, con la cabina a ras de público, en la carrera 15 número 99-23, en Chicó Norte, localidad de Chapinero. El recinto funciona como club de escala urbana, a un paso del eje de oficinas de la calle 100, y concentra noches de house, tech house, techno y, en su propia comunicación, también reguetón.
Cartel internacional en una sala de barrio
Lo que más define al local no es una placa de inauguración, sino el cartel que cruzó esa dirección en 2024: Oliver Dollar, Bag Raiders, Ian Pooley, Hercules and Love Affair, Tom Trago, Didi Han, Nene H, Denis Sulta, Mat.Joe, Stacey Pullen y Radio Slave. Resident Advisor lo sitúa entre los clubs de Bogotá en Cra. 15 # 99-23. Esa densidad de reservas internacionales —house holandés, techno británico, disco-house y selectores de Detroit— convierte un predio del norte en una sala reconocible para el circuito club europeo-latinoamericano.
El muro no es la fiesta
En el mismo espacio rotan marcas que no deben confundirse con el recinto: Pura Vida, con sesiones de afro house grabadas allí; Hyperpop; House of House; After Rebels o Pillou House. Radio Estrella es el continente; cada noche llega con su propio sello. La conversación pública del club vive sobre todo en Instagram y TikTok, ambos con la dirección postal en la biografía y reservas por WhatsApp.
Cien Club y el choque de las 03:00
En documentos oficiales el establecimiento figura como Cien Club o La Cien Club. En septiembre de 2025 una after de electrónica convocada a las 03:00 —hora máxima legal de cierre nocturno en Bogotá— se alargó hasta las 08:00 y situó al club en el debate sobre sindicatos de la noche, inspecciones de la Alcaldía de Chapinero y el decreto de horarios. El local no desapareció con esa polémica: en 2026 sigue anunciando fechas, de Pura Vida a citas como Riva Starr.
Abrir cuando hay cartel
La actividad es por eventos, no un calendario de discoteca de viernes inamovible. Ha habido miércoles con Tom Trago, fines de semana de club y afters de madrugada. Quien va, mira la cartelera: el recinto existe como sala física y se enciende cuando hay programación.