Donde el lobby es la pista
Donde las habitaciones se convierten en pista y el lobby en el epicentro de la fiesta: así se presentó Room The Only Club al reabrir la caja de San Vicente Mártir. El neón please do not disturb, con el not tachado, funciona como lema y como declaración de intenciones. No se vende como una discoteca al uso, sino como un club only adults inspirado en el lujo discreto de hoteles y salas de París, Berlín, Londres, Tokio o Nueva York. Misterio, servicio prémium y una puerta más selectiva que el ruido de botellón a la intemperie.
Mármol, espejos y una sola sala en varias cotas
El interior apuesta por techos altos, espejos dorados y suelos de mármol pulido, un salón de baile de otra época cruzado por robótica de luces y plataformas LED. Todo ocurre en una única sala. El Living Room concentra la pista, las barras y la mixología; alrededor se escalonan el Vip Lobby, las mesas junto a la cabina y la Suite Room, el vip más elevado, con las mejores vistas. Hay guardarropa, parking propio vigilado —cinco euros el vehículo, en los solares de la antigua fábrica de cervezas Turia— y la sala se alquila para eventos privados. El club presume de más de 15.000 W de sonido y de un diseño acústico de última generación, sin publicar marca de PA.
La misma caja, otro nombre
El 305 de San Vicente Mártir, pegado al monumento de la Cruz Cubierta, es una de las cajas más reescritas de la noche valenciana. Antes fue sala Cream. Entre 2006 y 2012 operó como Pacha Valencia con la misma empresa, Peatonal, S. L., dirigida por Gabriel Román; más atrás se conoció como Veracruz Valencia, sobre el solar del antiguo cine. ROOM reabrió al público el 7 de septiembre de 2024, con Carlos Esteve en cabina, y celebró el cóctel oficial el 26. El proyecto se monta en colaboración con Cosmic Group: José María Ochoa, socio del grupo y encargado de la sala, habla de un espacio nostálgico y a la vez tecnológico, pensado para recordar los clubs de solera de Berlín y Nueva York.
House, latino y una puerta con normas
La pista no se encierra en un solo género. House y latino conviven con hip hop, afro-house, éxitos y otras variantes electrónicas; el calendario mezcla noches de 00:30 a 07:00, tardeos y fechas especiales. El código de vestimenta es explícito: casual chic o party chic, sin chanclas, ropa deportiva, gorras, pantalones cortos ni camisetas de equipo. La apuesta de 2024 era clara: menos conflicto en la acera, más control en el acceso y una pista pensada para quedarse dentro, con distinción y sin disfrazar el local de marca de fiesta ajena.