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Sala El Sol

España, Madrid, Madrid
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Nacha Pop encendió la calle Jardines

El 9 de octubre de 1979, Nacha Pop inauguró el escenario de El Sol con La chica de ayer. El arquitecto Antonio Gastón acababa de apostar por un local junto a Montera, entonces un centro degradado, convencido de que Madrid acabaría girando ahí. Los primeros años fueron casi de club privado: carnets de socio para cine, literatura y música —de Pedro Almodóvar a Joaquín Sabina— y palco con privilegios. En plena Transición, el garito se convirtió en salón de la Movida: Alaska y los Pegamoides, Radio Futura, Los Secretos y PVP hicieron de esa pista un punto de encuentro de la nueva noche madrileña.

Cabaret de terciopelo y neón rosa

Se baja por una escalera de caracol a un sótano de cortinas rojas, escenario semicircular, palcos, espejos y neón rosa. Gastón diseñó un aire teatral y cabaretero, pensado para el espectáculo y la mezcla de público. Esa escenografía —dos barras, cabina, gradas y reservados— ha aparecido en videoclips, series y películas. Hay guardarropa, dos camerinos, palco técnico y palcos reservados para movilidad reducida, aunque el acceso en silla se hace con ayuda del personal. En la fachada, el Ayuntamiento colocó la placa que reconoce a la sala como lugar de referencia de la música en vivo.

Directo casi diario, electrónica de madrugada

La agenda es casi diaria: pop-rock, urbana, folk y giras internacionales. En los noventa, Nacho Moreno abrió la sala a Weezer, Moby, Jackson Browne, The Strokes o Alanis Morissette, y el local consolidó a Vetusta Morla, Amaral, Sidonie o Love of Lesbian. En las madrugadas de fin de semana, La Noche de El Sol —la marca El Sol Club— empuja la electrónica con colectivos LGTBIQ+ y escena local. La fiesta Trueno encadenó nueve años y más de 350 sesiones en esa cabina, con nombres de club que iban de Axel Boman a Indira Paganotto o Anna Tur.

De la Movida a la Placa Memoria

En 2013 entró en el censo de Patrimonio Cultural de Madrid. El 20 de noviembre de 2019 recibió la primera Placa Memoria municipal concedida a una sala de conciertos. Desde 2017 la dirigen David Novaes y Miguel Calvete, fundadores de Siroco. Cerró en 2020 por la pandemia y reabrió en abril de 2021. El PA de conciertos es Martin Audio; en cabina DJ suenan monitores Void Acoustics. Casi medio siglo después, el sótano de Jardines 3 sigue siendo a la vez sala de consagración y pista de club.