
La pista canaria es el eje desde el que Luis Groove ha construido una trayectoria de más de dos décadas, marcada por residencias de largo recorrido y una lectura muy física del baile. Vinculado a Tenerife, ha mantenido una presencia constante en la cultura club de las islas como residente de Papagayo Tenerife desde 2013, además de su trabajo en Gekko Club Tenerife y Gravity Electronic Parties, proyecto del que también figura como cofundador. Su perfil combina el oficio de selector, la actividad como productor y la gestión de sello a través de Lowpitch Records, plataforma que ayudó a fundar en 2009 junto a José Armas.
Su recorrido empezó a consolidarse a finales de los años noventa con la residencia en el after-hours BB+ Tenerife, etapa desarrollada entre 1999 y 2009 y recordada dentro de la escena local por sus sesiones dominicales. Después amplió su radio de acción hacia la península con una etapa en Madrid como residente de Club 7 entre 2009 y 2012. Ibiza tuvo un papel clave en esa expansión: fue residente en Sankeys Ibiza entre 2011 y 2012 con la marca 'U Wanna Escape?', integrada en las noches Viva Warriors de Steve Lawler, y pasó por Ushuaïa Beach Club entre 2009 y 2010 con 'Fireland On Sundays' junto a Tania Vulcano.
Como productor, su nombre queda ligado a Lowpitch, donde aparecieron referencias como Eólica y colaboraciones como Slow Night junto a José Armas. Su discografía también conecta con sellos como Roush, Too Many Rules y Overall Music, con títulos como Planet Rave, New World, Innate o Aquarius. En cabina, ha pasado por clubes y festivales de distintos puntos de Europa, con actuaciones asociadas a Altavoz Festival y Tag Club en Venecia, MFG Club en Berlín, Cirque Paradis en París, The Ditch en Londres, La Ruche en Lausana, Veranda Lounge en Ucrania, Off Sónar en Barcelona y Fabrik en Madrid. En España ha estado vinculado a citas como Eólica, Magma Meeting, Sunblast y GreenWorld Festival.
Su lenguaje musical parte del house de escuela noventera y del techno y tech-house de principios de los dos mil, pero lo articula con un criterio de pista actual: bajos funky, percusión marcada, pulso deep, detalles minimal, garage, acid y disco. Esa mezcla explica su capacidad para abrir y sostener salas junto a nombres de gran formato como Ricardo Villalobos, Carl Cox, Richie Hawtin, Marco Carola o Luciano. Luis Groove ocupa hoy una posición sólida dentro de la electrónica canaria: un DJ de continuidad, oficio y groove reconocible, más asociado a la construcción de escena que al impacto pasajero.