En el escenario principal de Tomorrowland el Hard Techno de OGUZ dejó de ser un rumor de naves y se volvió un salto a pecho descubierto, con el logo de 808 tatuado en pieles que no son las suyas.
Dam Square, la pista que se niega a caber en un género
Ámsterdam le enseñó la noche por la puerta de atrás. En 2016 cruzó raves ilegales de la ciudad; en 2017 pinchó por primera vez. Aprendió a pinchar en una aplicación del teléfono, se presentó a concursos de talentos y saltó de Utrecht a Bélgica, Francia, Italia, Londres, Estambul y Glasgow. El 2022 lo cambió todo: GOLDEN SZN, con Nyctonian, y FC Horsepower, con Vieze Asbak, cruzaron varios millones de reproducciones y fijaron una firma —kicks agresivos, voces eufóricas, un diseño de sonido que él llama simulación— imposible de reducir a una etiqueta. Insiste en no ser solo Hard Techno: dirty Dutch, EDM, harder styles, house groove e hip-hop siguen dentro del kick. DAM SQUARE DANCE TRAX LV.1 devolvió el Hard Groove a primer plano y sentó a Deborah De Luca y Marcel Fengler en la misma mesa que nombres emergentes.
808 STUDIOS, una casa sin paredes
En 2023 fundó 808 STUDIOS, sello y colectivo pensado para voces diversas, no para carteles inflados. PLATINUM SZN, con GRAVEDGR, abrió la Summer Series; I AM NOT A WHORE y Summer Anthem convirtieron el catálogo en diario de pista. El álbum ENTER MY SIMULATION (2024) juntó himnos de dancefloor con piezas más íntimas —Ayse, dedicada a su madre— y un cierre ambiental. El Battle Arena del ADE 2024 en Hemkade48 —doce horas de cara a cara— fue la puesta en escena de esa familia: un formato, no una simple sesión de sello. Boiler Room x Teletech en Mánchester, Verknipt, Kappa Futur, Exit, Dour, CRSSD o EDC han sido escalas de la misma gira. Con 1616 FOR YOU asumió su propia contratación y convirtió la agencia en una red de mentores, no en una oficina que cobra y desaparece.
Turco en los Países Bajos, neerlandés en Turquía
Creció entre dos casas. En los Países Bajos era el chico turco; en Turquía, el neerlandés. Ámsterdam es el hogar; Estambul, la tierra de la madre. Esa tensión —melodía y relato de una cultura, experimentación de otra— atraviesa la cabina. En el escenario, torso tatuado y salto al vacío; fuera, la negativa a quedar encasillado. 808 promete club, tienda y galería; mientras tanto ya es una identidad que se lleva en la piel. Los SECRET WEAPON con Paramod, el remix de Amazing de INNA o Euphoria para Bootshaus Music confirman que la simulación no se detiene: sigue empujando el tempo y negándose a ser previsible.