
Biografía de Sam Alfred
Four-on-the-floor a escala de festival
Cuando el house, el UK garage y el techno de los noventa vuelven a ocupar las grandes pistas, Sam Alfred es quien ha convertido esa resurgencia en un sonido de sistema enorme. Sus sesiones son eufóricas y maximalistas: bombos a cuatro tiempos, nostalgia rave y un pico de fiesta pensado para absorber a la multitud en una sola masa. Esa fórmula ha llenado clubs y festivales en Australia, Asia, Europa y Norteamérica, y lo ha colocado entre los nombres más visibles de la nueva ola australiana de pista.
Violín, DDJ-400 y el click de Melbourne
Creció en Tasmania, lejos de una escena underground consolidada: había bandas locales y clubs con éxitos, pero poco circuito de club. Tocó violín, cantó en un coro y se lanzó a producciones escolares antes de que artistas como Golden Features le mostraran cómo llevar ese oído al baile. El traslado a Melbourne lo cambió. Ver a DJs de su edad romper discos que no conocía le hizo pensar que él también podía. Produjo antes de pinchar y alquiló controladores DDJ-400 solo para mezclar sus propios temas; los discos ajenos llegaron después. Un remix de Like Me, de Anna Lunoe, para NLV Records en 2022 abrió la puerta a una racha en Gallery Recordings, Phenomena, Love Above y Happy Wax.
Running Back, Belfast y el filtro de Londres
El EP Roadblocks, publicado en 2024 en Misfit Melodies / Running Back, movió de verdad la aguja: cinco cortes de house de pista que recorrieron dancefloors de medio mundo. Ese año llegaron también I Want You To Know, con Kyle Starkey, un remix de Royel Otis y un Boiler Room en el AVA Festival de Belfast que se convirtió en tarjeta de visita. Dominó el circuito australiano en Pitch Music & Arts, Strawberry Fields y Beyond The Valley, y en 2025 firmó Backwards Step en Planet Strangelove de Job Jobse, el two-tracker Energy en bébé recordings de Ben Hemsley y Feel The Friction. El salto a Londres endureció su criterio: quiere que el público salga preguntando qué tema era. Su primer bolo británico, en Hidden (Manchester), arrancó desde el primer corte.
Technicolour, Coachella y la siguiente oleada
En 2026 entró en la clase Beatport Next y debutó en Technicolour, el sello de Ninja Tune, con No More, un homenaje al hard house de los noventa construido sobre un sample de Adeva y grabado en Sutorina (Montenegro). Le siguieron BLESSINGS, con Wolters para The Warehouse Project, y Rainy Days (but it's all good), con LB aka LABAT. Tocó Coachella, Tomorrowland lo incluyó entre sus veinte nombres de 2025 y la agenda recorre Portola, CRSSD, Glitch, ZeeZout y Voodoo Village, con fechas titulares en Norteamérica. En cabina sigue cruzando house con acento jazz, cortes profundos y UK garage con una lente nítidamente noventera: progresivo, pero divertido, y siempre al servicio de que la pista se mueva como un solo cuerpo.



