
En la sala compacta del Moog Club, donde el público queda prácticamente encima de los platos, Uroz ha convertido la lectura del ambiente en una técnica tan importante como la mezcla. Sus sesiones se distinguen por la duración, la capacidad de reacción y una lógica de residente: observar qué retiene a la pista, preparar la entrada de un invitado, reconstruir la energía tras un cambio de rumbo y sostener la madrugada sin depender de fórmulas previsibles. Esa relación directa con el club define una trayectoria centrada en el oficio del DJ, la selección y la construcción de recorridos extensos.
Comenzó a pinchar en 2005 y encontró su primera inmersión prolongada en Depósito Legal, en L'Hospitalet de Llobregat, donde ejerció como residente durante varios años. Aquel contexto favoreció un repertorio especialmente abierto: resonancias del electroclash, acid house, electrónica minimalista próxima al pop y techno frío, oscuro y contundente podían convivir dentro de una misma noche. En 2012 pasó a formar parte del núcleo de residentes del Moog, vínculo que se mantiene en 2026 y que ha convertido su nombre en una presencia estable de la escena electrónica subterránea de Barcelona.
La amplitud estilística no funciona en sus manos como una sucesión arbitraria de etiquetas, sino como una herramienta narrativa. Puede enlazar ondas cósmicas y electrónica contemporánea con acid, electro y EBM, para desembocar después en el pulso repetitivo del techno 4×4 asociado a la sala principal del Moog. Esa flexibilidad le permite asumir aperturas, cierres y sesiones de toda la noche, además de dialogar con invitados de perfiles muy distintos. A lo largo de su recorrido ha compartido cabina o cartel con artistas como Daniel Maloso, Cora Novoa, Iñigo Vontier, Marc Piñol, Ángel Molina y Undo, encuentros que han reforzado su identidad como selector capaz de preparar, tensar o reorientar una pista sin romper la continuidad.
Su inclusión en el cartel de Sónar 2015 llevó ese trabajo de club a uno de los principales escaparates internacionales de la electrónica. Sin abandonar el circuito local, también ha aparecido de forma recurrente en espacios barceloneses como Macarena Club, LAUT y Switch Bar. La agenda de 2026 vuelve a situarlo regularmente en el Moog, con sesiones de toda la noche y citas del ciclo Moog History. Su posición actual se entiende desde esa constancia: Uroz representa una concepción del DJ como residente, selector y arquitecto de la noche, alguien cuya identidad se construye disco a disco y frente a una pista real.