

Recinto
Colonia, Renania del Norte-Westfalia, Alemania
En 1904 salió de estas naves el primer cable telefónico transatlántico. Más de un siglo después, la antigua Wickelei del Carlswerk —la nave de bobinado de Felten & Guilleaume en Colonia-Mülheim— late como Carlswerk Victoria: una sala de hormigón, acero y luz que ha convertido la memoria industrial de la orilla derecha del Rin en un recinto de conciertos y noches electrónicas.
Franz Carl Guilleaume levantó aquí la producción de cables en 1874. El campus, de más de 120.000 metros cuadrados, pasó de fábrica a barrio urbano con oficinas, gastronomía y el Schauspiel Köln. En 2018, AllesGute.Live ocupó el edificio 3.12 y abrió Victoria como nave de eventos, meses después de que el Club Volta vecino arrancara el 9 de agosto. Un jardín de cerveza une ambas salas y permite usarlas por separado o como un solo recinto.
La sala principal suma unos 880 m², diecinueve por cincuenta metros y unos ocho de altura, con planta y galería. El aforo oficial llega a 1.600 personas de pie y 960 sentadas. El PA fijo es d&b audiotechnik de la serie J, con J-SUB cardioides. No es un club de cabina permanente: es una nave polivalente que un día monta una gala, al siguiente un concierto y la noche siguiente un rave de almacén.
Desde el primer invierno programó electrónica de pista. El Fin de Año 2018 llenó Victoria y Volta con Adana Twins, Dominik Eulberg y FJAAK durante más de doce horas. Después han pasado sesiones de Bicep, ciclos de tecno duro de Unreal —incluidas noches enteras y el tour warehouse de Fantasm— y fiestas que empujan el cierre hasta el amanecer. El mismo escenario recibe pop, metal y rap: la identidad del local es el contenedor industrial, no un único género.
Los operadores hablaron de Mülheim como el siguiente barrio de salida de Colonia, cerca de E-Werk y Palladium pero con un formato más flexible. Victoria sigue activa: programación variable, parking de 440 plazas, ropero, acceso para silla de ruedas y un recinto pensado para combinarse con Volta. Quien busca la pista electrónica no encuentra aquí una discoteca de fin de semana fijo, sino un warehouse vivo que se enciende cuando el cartel lo pide.