

Recinto
ING Arena
Bruselas, Bruselas-Capital, Bélgica
Biografía de ING Arena
La caja negra que salió de un pabellón ferial
Durante más de dos décadas el Palais 12 fue el duodécimo hall de Brussels Expo, un recipiente de ferias bajo un techo poliédrico de madera. En septiembre de 2013 aquella nave del Heysel reabrió como la gran sala de conciertos de Bruselas. El 13 de septiembre The Australian Pink Floyd Show inauguró el recinto a puerta cerrada; seis semanas después David Guetta estrenó la programación de pago y dejó claro el tamaño de la apuesta: electrónica y pop de estadio en la capital belga.
Sin pilares, con acústica de arena
El estudio Alliage convirtió el pabellón en un instrumento modular. El tejado de triángulos de madera apoya sobre pilotes de hormigón exteriores, así que la pista queda libre de columnas. Gradas telescópicas y una caja oscurecible permiten comprimir el aforo o abrirlo hasta 15.000 personas de pie. Cuatro millones de euros se dedicaron a la acústica: el tratamiento de Pic Cornet —más de 10.000 m² de absorción en cubierta— redujo la reverberación de más de 12 segundos a menos de 2,5. No es un club íntimo; es una arena pensada para que las giras internacionales no suenen a nave vacía.
Electrónica a escala de 360 grados
La electrónica ha usado esa flexibilidad como pista. Guetta abrió el ciclo con un NEXO STM de gira; Major Lazer, The Prodigy y Faithless llenaron la sala en 2015. Cada Nochevieja, el FCKNYE Festival ocupa el recinto —con capítulos históricos de Jeff Mills o Robert Hood— y convierte Brussels Expo en circuito de fin de año. En formato 360 grados, Kaytranada ha tratado la caja como pista inmersiva; Overmono entra en la cartelera reciente. A su lado, Muse, Stromae, Angèle y Damso han confirmado el recinto como parada de las grandes giras francófonas y europeas.
Misma sala, otro nombre
El 14 de septiembre de 2023 el patrocinio de ING Belgium rebautizó el edificio como ING Arena. El lema «New name, same emotion» insistía en la continuidad: mismo operador, Brussels Expo, misma arquitectura, nueva identidad naranja. Hoy conviven conciertos, tenis, baloncesto y circo. El Lounge Club, las skybox y más de 12.000 plazas de aparcamiento del Heysel completan un recinto de escala metropolitana, junto al Atomium. No hay sesión club semanal: abre cuando hay evento.




