

Recinto
Las Palmas de Gran Canaria, Las Palmas, España
En Joaquín Costa la música no espera al cierre de los bares. Lambada Records Bar nació para que el ritual del vermut y la liturgia del vinilo compartan la misma barra: un craft bar y tienda de discos donde el aperitivo, el café de especialidad y la cabina conviven a escala de barrio. Jordan Santiso, Ibelisse Amador y Cristina Santana abrieron el local en agosto de 2022, cuando la capital echaba en falta un espacio de este perfil.
Santiso, músico y coleccionista, soñaba desde los diez años con una tienda de discos. El mobiliario de madera y metal se bocetó en el confinamiento; Brothers & Brothers Co. dejó su huella en el diseño. Al fondo, el mural de Cristina Santana concentra catorce referencias que marcan las coordenadas de la casa, de Miles Davis a Radiohead, David Bowie o Los Piratas. Los vinilos a la venta —indie, psych, post-rock, experimental, hardcore, folk y sellos independientes locales y nacionales— se ponen también a disposición de quien pincha en el tocadiscos del local.
La joya del calendario son las vermut sessions de los sábados, con DJ invitado en horario diurno. El proyecto apuesta por conciertos en acústico y pinchadas de aperitivo o sobremesa para romper la idea de que una sesión tiene que empezar de madrugada. Santiso insiste en horarios cuidadosos para convivir con el vecindario. En el primer aniversario la cabina se abrió al juego Play with the dj: el público elegía un disco de la colección y el selector lo ponía a girar. Han pasado por los platos residentes como Baked Belda y selectores de electrónica contemporánea como Superseñorita.
El bar era también un plan de sello. Lambada Records edita desde Las Palmas a bandas isleñas que arriesgan: Alizulh, dúo de Héctor Matacherry y Svesda que investiga electrónica y electroacústica con materiales orgánicos, y Rabiche, combo de referentes de la escena canaria. El catálogo se ha ido ampliando con otros proyectos independientes, siempre con el local como tienda, punto de escucha y casa de la comunidad.
Cristina Santana, artista visual y DJ, impulsa Lamineo, encuentros periódicos de láminas de ilustración, fotografía y graffiti canario en las paredes del bar. El local ha acogido también poesía y listening parties. Más allá de la calle, el equipo teje puentes con la asociación Tormento Colectivo y la sala Arequipa6 en El Sebadal, y con iniciativas como Fanfalate, pensadas para que las bandas de la isla se encuentren. En un tramo de ocio tensionado por el debate de las terrazas, Lambada se sostiene como un bar-tienda pequeño, saturado de discos, con terraza junto al parque infantil y vocación de familia.