

Recinto
Adeje, Santa Cruz de Tenerife, España
Piezas geométricas de hormigón con árido de piedra chasnera emergen del suelo turístico de Costa Adeje como un círculo de monolitos. Sobre ellas, una cubierta fluida de paneles de fibra-cemento y zinc se pliega a modo de lava solidificada y de ola atlántica. El palacio, firmado por Fernando Menis, Felipe Artengo y José María Rodríguez-Pastrana, se inauguró el 22 de noviembre de 2005 con los reyes de España. Desde la ladera se recorta contra el mar y la silueta de La Gomera, a un paso de la autopista del Sur.
No hay una pista fija de discoteca: hay un palacio de congresos y sala de conciertos pensado para transformarse. La sala principal del bajo —más de dos mil metros cuadrados más un escenario de 300 m²— se parte con paneles móviles insonorizados alojados en los propios monolitos. Arriba, otra planta se fragmenta en salas menores. El hall agrupa exposiciones, cafetería, guardarropa y taquilla. Fuera, una terraza de 4.500 m² admite carpas y escenarios al aire libre. La geometría de la cubierta se afinó por necesidades acústicas, con asesoramiento que incluyó a la dirección de la Orquesta Sinfónica de Tenerife. Premios canarios de arquitectura y de accesibilidad, y nominación al Mies van der Rohe, consolidaron el edificio como hito del sur insular.
En agosto de 2018, elrow estrenó en esa terraza su Rowllywood, con Damian Lazarus, Ilario Alicante, Steve Lawler o Yousef; en 2019 volvió con Chinese Row Year. No son el local: son marcas que ocuparon el recinto. Después, la escena tinerfeña ha usado Magma para Tropicalia, Santos Afters y raves de house, tech house y bass. Dentro conviven orquesta, teatro, Gipsy Kings o congresos. Tres accesos —fachada sur, oficinas y rampa de conciertos— permiten abrir el edificio por capas. Hay parking propio, sala VIP y recorrido accesible.
Desde febrero de 2014 la concesión corresponde a Blue Marketing Events, hasta 2034. El recinto sigue activo: no opera como club de noches fijas, sino con programación variable. Cuando hay fiesta, la puerta se abre al ritmo del evento; cuando no, el hormigón espera el siguiente montaje. En el mapa de la cultura de club canaria, Magma es el gran contenedor del sur: un paisaje de lava artificial que, de vez en cuando, se convierte en pista.