

Recinto
Amsterdam, Holanda Septentrional, Países Bajos
En el verano de 1970, un proyecto cultural juvenil ocupó una fábrica de leche vacía en la Lijnbaansgracht, a un paso del Leidseplein. El edificio había sido la refinería de azúcar De Granaatappel y, desde 1920, planta de la cooperativa lechera OVVV hasta su cierre en 1969. Aquel primer verano había té, restaurante y una sola sala para música, cine y teatro. El experimento se repitió en 1971 y 1972; desde 1973 Melkweg permanece abierto todo el año. Sigue siendo la única nave industrial que sobrevive dentro del anillo de canales de Ámsterdam, un ladrillo industrial en pleno centro, pegado al teatro de la ciudad.
Lo que nació como centro hippy se convirtió en un recinto multidisciplinar sin ánimo de lucro: conciertos, noches de club, cine, teatro y exposiciones bajo el mismo techo. De los hippies al punk, del grunge al hip hop, Melkweg funcionó como vivero de estilos antes de que cruzaran al mainstream. En sus tablas tocaron U2 en 1980, Nirvana en noviembre de 1989 y Pearl Jam en febrero de 1992, cuando aún no llenaban estadios. Lady Gaga agotó The Max en 2009 y Prince improvisó dos conciertos relámpago en julio de 2011, anunciados a última hora. Esa fama de escenario-trampolín convive con una programación diaria que sigue mezclando nombres consagrados, talento emergente, cine musical y el programa Young Creatives.
El edificio agrupa tres salas de concierto y club, un cine, un espacio de exposiciones y un café. The Max, abierta en 1995 y ampliada en 2007, es la pista grande: escenario amplio, balcones laterales y un PA L-Acoustics K2 pensado tanto para conciertos como para fiesta. La OZ, la Oude Zaal, es la sala histórica del recinto, con sistema Martin Audio W8 Compact, y sigue siendo pista de club y de bandas de formato medio. La UP, en la segunda planta, cubre aforos más íntimos. Desde 2009 Melkweg programa también la Rabozaal, una sala colgada entre su fábrica y el Internationaal Theater Amsterdam, útil cuando un evento necesita más de una pista a la vez.
La electrónica no es un apéndice: tiene casa y calendario. Cheeky Monday sostiene el drum and bass y el jungle a principio de semana; Techno Tuesday mantiene el techno groover cada martes. En octubre, el Amsterdam Dance Event convierte el ladrillo en un campus de noches de club, de house y techno a drum and bass, trance o live audiovisual. Las noches de club suelen cerrar a las 04:00 o 05:00. Cada año pasan por este recinto más de medio millón de personas, entre quienes vienen a un concierto, a una película o a quedarse hasta el cierre en pista.