

Recinto
San Diego, California, Estados Unidos
Al apagarse Anthology a finales de 2012, Little Italy se quedó sin su sala de mesas, jazz y cena larga. El edificio de hormigón, acero y cristal de India Street pasó más de dos años en silencio hasta que, en septiembre de 2015, reabrió como Music Box: se despejó el suelo, se sustituyó el bar en herradura y la lógica pasó del mantel a la entrada general de pie.
Los operadores subieron el aforo de unos 325 asientos a 705 personas. El primer concierto, el 17 de septiembre de 2015, fue de Whiskey Myers. La caja se organiza en tres niveles abiertos a un escenario de 24 × 17 pies: planta de pie, palcos tipo ópera en el entresuelo y, arriba, salón VIP, barra, chimenea y terraza hacia el centro. El 85 por ciento del recinto queda expedito cada noche. No hay código de vestimenta propio.
El hueco de unos 30 pies de altura, con superficies reflectantes, exige cobertura vertical. En 2018 se instaló un sistema VUE Audiotechnik AL-8 partido entre cajas voladas y apiladas, subgraves HS-221 y rellenos H5, con mesas Yamaha CL5 a FOH y monitores. En el fondo del escenario hay una pantalla LED Absen de 16 × 9 pies, cabina Pioneer y producción propia. Music Box no opera como discoteca de sesión fija: es una sala de conciertos independiente, reconocida por la National Independent Venue Association, que abre cuando hay fecha.
El local nació para mezclar el legado de Anthology con reggae, country, jam y pop, y muy pronto se vio que el EDM, el hip hop y el R&B encajaban mejor aquí que en salas más pequeñas del condado. En esa pista han pasado Rufus Du Sol, Dillon Francis, Bob Moses, Flosstradamus o Nitzer Ebb, y la programación sigue colando house, nu-disco y afters junto a noches de pista. La misma caja ha recibido también a Billie Eilish, Anderson Paak, Snoop Dogg o Kamasi Washington. La copromoción con Belly Up, en Solana Beach, reforzó el flujo de giras. Hoy el ritmo supera los 230 conciertos al año, cualquier día de la semana.
El propietario Joey Rocco presenta el sitio como celebración de todos los tipos de arte: hay catering propio, menú desde las puertas y, en 2024, una galería de artistas locales en la tercera planta con ArtReach San Diego. El patio delantero es la zona de fumadores; con corte de calle, el bloque puede convertirse en fiesta exterior de hasta 3.500 personas. A pocos minutos del tranvía, Music Box sigue siendo la sala de tres pisos donde San Diego pone en pie a un público que Anthology sentaba.