

Recinto
Holbæk, Zelandia, Dinamarca
Un chaparrón de intensidad de nube cayó en 2023 sobre Holbæk Fælled mientras Thomas Helmig y Nik & Jay tocaban para unas 15.000 personas. El secreto estaba bajo los pies: un tapiz de hierba drenado que convirtió la pradera municipal de Arenavej en Rockbæk Arena. La prensa de Selandia la llama Holbæk Arena; las taquillas, Rockbæk Arena. El mismo recinto: un campo abierto, sin muro de discoteca, con escenario de truss, pantallas LED laterales y público sentado o de pie sobre el verde.
La asociación Rockbæk, sin ánimo de lucro y sostenida por voluntarios de toda la comarca, organiza conciertos en Holbæk desde 2015. El salto a la Fælled como arena de conciertos llegó en 2023, después de un año en blanco. El presidente Jørn Hedemand lo ha dicho sin rodeos: no quieren un festival de varios días. Quieren un venue de un día, con nombres grandes de la escena danesa y un montaje que se levanta y se desmonta alrededor de una fecha de finales de verano. En 2025, con Carpark North, Hugorm, Andreas Odbjerg y News, cifraban entre 6.500 y 7.000 asistentes. En 2026, con The Minds of 99, Medina, Mille y Kind Mod Kind, el objetivo subió hacia las 20.000 entradas.
No hay cabina residente ni sistema de club permanente. Hay una arena al aire libre donde el pop de pista y el rock danés comparten la misma hierba. Medina, figura central del dance-pop danés, ocupó el escenario en 2026 entre teclados, LED y el nombre ROCKBÆK sobre el frontis. El acceso principal es por Lillevang. Hay zona VIP, área de comida, parking, recinto sin efectivo y un espacio para sillas de ruedas. El reglamento de acceso prohíbe parches de moteros, bandas o agrupaciones. Cientos de voluntarios —entre 400 y 500 en una edición reciente— montan y desmontan la plaza. DSB refuerza trenes hacia Copenhague y el bus 501A acerca a la estación. Desde 2015 la asociación ha destinado más de 1,4 millones de coronas a entidades locales y a causas sociales. Entre concierto y concierto, el campo vuelve a ser fælled.