

Recinto
Valencia, España
Durante años la ciudad vio apagarse salas de mediano y gran aforo mientras los conciertos grandes se improvisaban en plazas de toros, velódromos o pabellones poco pensados para la música. El Roig Arena irrumpió el 6 de septiembre de 2025 con el tributo Bravo, Nino, y desde entonces opera como el recinto cubierto más grande de España: hasta 20.000 personas en formato concierto —también en montaje 360— y más de 15.000 en baloncesto. No es una discoteca con programación fija, sino un pabellón multiusos en Quatre Carreres, a un paso de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, concebido para que el directo, el clubbing a escala arena y el deporte convivan los 365 días del año.
El edificio, impulsado por Juan Roig a través de Licampa 1617 y diseñado por HOK y ERRE Arquitectura, se reconoce por 8.600 lamas cerámicas de Pamesa, colocadas como escamas sobre una estructura de acero de doble curvatura. De día filtran la luz hacia las terrazas; de noche la fachada se enciende con videoiluminación LED RGB-White y datos en tiempo real. En el acceso noroeste, El Ojo —una pantalla LED de 48 por 10 metros— marca la entrada. Dentro, un videomarcador central de cuatro paneles, un videowall de unos 500 m² sobre el graderío y un cinturón LED perimetral convierten la pista en un espacio inmersivo. El aislamiento —un metro de capas entre graderío y muros— nació para no volcar el sonido sobre el barrio.
La agenda musical no se ha limitado al pop de estadio. El recinto ha acogido los LOS40 Music Awards, giras internacionales y formatos de pista como Discoteca de los 80s, Bresh o Remember del Arena, que convierten el aforo en una discoteca a gran escala. Un auditorio de hasta 2.000 personas cubre conciertos y actos de formato medio. En 2026 se instaló un sistema permanente d&b audiotechnik de las series SL, A y CL, integrado en el techo, con ArrayProcessing para adaptar la cobertura a cada configuración de escenario. Es la respuesta técnica a una programación que quiere recibir de forma habitual a artistas de primer nivel y a noches electrónicas de aforo masivo.
Sede del Valencia Basket —con museo, tour y tienda oficiales—, el complejo suma restauración casi continua (Poble Nou, Ultramarinos Roig y El Mercat con terraza), hospitalidad VIP, palcos, parking de más de 1.200 plazas y un parque público anejo. El objetivo es que el edificio no quede a oscuras entre fechas: una infraestructura estable para que Valencia vuelva a tener una casa grande para el directo, la electrónica y la noche.