

Recinto
Badajoz, España
En el Casco Antiguo de Badajoz la calle Alonso Céspedes se alcanza por vericuetos que durante años casi nadie había explorado. Ahí, a pocos metros de la Plaza de la Soledad y del Conservatorio, Sala Aftasí se consolidó como el rincón más recóndito de la noche pacense: una caja de conciertos, teatro y café metida en el laberinto intramuros.
El local nació a principios de los 2000 como teatro alternativo bajo el nombre de Espacio Aftasí. La primera etapa arranca en 2001. A partir de 2005, con Marci y Vicente al frente, tomó el relevo de Tragaluz y se afirmó como café concierto: un café-galería abierto a exposiciones de fotografía, pintura, escultura o vídeo, y una sala de escenario para música en directo, danza y comedia.
En 2008 reabrió tras obras de acondicionamiento: mejoró la acústica, recibió retoques decorativos y estrenó equipo de iluminación. El circuito indie y el pop-rock nacional encontraron en esa caja un escenario habitual. Por Alonso Céspedes pasaron Los Coronas, Second, Miss Caffeina, Sex Museum, León Benavente, DePedro, Sidonie, La Habitación Roja, Elefantes, Sínkope, Rayden o Tote King. A la vez, el ciclo Noches de Humor trajo monólogos, y en la pista pincharon DJs residentes —Dr. Barmacéutiko, Tokio Dj, Nancy Power, Paul & Newman— y visitas como Señor Lobezno. En 2014 El País la describió con buena acústica y dos ambientes para alargar la noche después de los conciertos.
En 2009 Vicente desmintió un cierre total, pero confirmó el final de la actividad hostelera y discotequera: la sala seguiría para conciertos, teatro, monólogos o eventos puntuales. El aforo de la sala de conciertos se cifra en 250 personas. El café-galería y la pista convivían en el mismo recinto, con paredes oscuras y un público que salía hacia la Plaza Alta al amanecer.
La agenda en directo documentada llega al menos hasta 2018. En 2021, al abrir Off Cultura, la prensa local habló de cubrir el hueco dejado por el COC, Sala Aftasí o El Mercantil. No hay programación pública regular reciente: el recinto permanece como referencia histórica de la música en vivo en el centro de Badajoz.