

Recinto
Tisno, Šibenik-Knin, Croacia
Cuando el Garden Festival tuvo que dejar Petrčane en 2012, Nick y Charlotte Colgan aterrizaron en Tisno sobre un antiguo campamento de vacaciones de la petrolera estatal INA, encajado en una ensenada sin vecinos. El recinto, deteriorado tras la guerra, ofrecía playa, alojamiento y una bahía propia que funciona como anfiteatro natural: el sonido queda contenido y el Adriático entra en la pista. Así nació The Garden Resort, no como discoteca de calle, sino como resort de verano pensado para vivir varios días dentro de la música, a un paseo del puente que une Tisno con la isla de Murter.
El solar se articula en tres escenarios al aire libre. El Beach Stage se planta en la curva de la orilla y es el lugar del atardecer: se baila tan cerca del mar que el agua forma parte de la pista. En el centro, el Main Stage concentra cabezas de cartel y visuales. A un paso, el Olive Grove se esconde entre olivos y se ha convertido en el rincón fetiche de mucha gente de festival. Sobre el agua, el velero centenario Argonaut —el barco de las boat parties desde el primer día en Tisno— sale hacia Kornati y el archipiélago de Murter. Las tres pistas y las cubiertas del barco suenan con Funktion-One: Resolution 4 con graves F218 y monitores Resolution 1 o 2 en tierra; un compacto F88 en el barco.
Entre 2012 y 2015 el resort fue casa del Garden Festival, que cerró su décima edición para no hincharse. Desde entonces The Garden Productions opera Tisno como sede llave en mano: permisos, producción, sonido, luces y hospitalidad, mientras sellos ajenos firman el cartel. Cada julio y agosto se encadenan Hospitality on the Beach, Love International, Terminal V, Outlook Origins, Defected Croatia, Balance, Dekmantel Selectors y Dimensions: house, disco, techno, drum and bass y cultura soundsystem, con decenas de miles de visitantes por temporada. Cuando la música para en el resort, la madrugada sigue en Barbarella's Discotheque, el recinto hermano costa arriba, a un taxi o una lancha.
Apartamentos, mobile homes, glamping y camping quedan a menos de doscientos metros de la playa y de las pistas. Hay tienda, restauración, recepción continua en temporada y un mini tren entre la entrada del festival y el centro de Tisno. No hay horario de discoteca semanal: el recinto abre según la programación estival. El modelo que Colgan defendió —capacidad contenida, vacaciones con banda sonora, respeto al pueblo— sigue definiendo el lugar: un recinto de música electrónica donde el clubbing ocurre al sol, entre pinos y una bahía que aísla el sonido.