El pasaje que no se ve desde el Passeig
Quien baja por el Passeig de Gràcia puede pasar de largo: Hyde Club no abre a la avenida, sino al Passatge de Domingo, un corredor corto entre esa arteria y la Rambla de Catalunya, en plena Dreta de l'Eixample. El recinto cabe en un edificio de planta baja y primer piso, con unos 300 m² que el estudio barcelonés bgbidea pensó para una noche larga: primero copa y cena, después pista.
Barra larga, pista y privé
El interiorismo parte de una idea clara: dos espacios diferenciados. En la entrada, una gran barra longitudinal mantiene la música a un volumen que permite hablar y sentarse a cenar. Al otro lado, la zona de discoteca concentra la pista de baile, una segunda barra y un privé. No hay recinto multisala ni jardín: el club apuesta por un interior recogido, materiales cálidos y una iluminación de tono dorado, más lounge de centro que almacén. Hay guardarropa, mesas VIP y servicio de cócteles; los jueves, además, música en directo.
De la salida de oficina al cierre de las seis
La programación semanal la marca el propio local. El afterwork de los jueves arranca a partir de las 21:00, con directo y bufé. Los viernes la casa presenta Trending Topic y los sábados High Level: discoteca de 23:30 a 06:00, con cenas de grupo entre las 21:30 y las 23:30. Los domingos el horario baja a 19:00-02:00, con sesiones de bachata y salsa. En pista suenan house comercial, reggaetón y éxitos, el perfil clásico de una discoteca de centro con listas y mesas. En fechas sueltas, noches de house y techno más cerrado han ocupado la misma pista: la electrónica entra en el recinto, pero el día a día sigue siendo el de un club compacto de Eixample.
Un número 3 con biografía previa
El inmueble no nació con este nombre. Entre 1981 y 1991 ocupó el espacio el Metropol, bar musical de diseño de los ochenta. En 1995 abrió el cibercafé Charman. Ya en el siglo XXI se instaló Hyde Club; en 2011 la prensa local lo describía como local de moda, abarrotado en los jueves. Sigue en el mismo pasaje, con ficha en la guía del Ayuntamiento de Barcelona y una agenda que combina afterwork, fin de semana y domingo latino. No es una nave de kilowatios: es la discoteca de centro, pegada al metro de Passeig de Gràcia, que abre cuando el paseo se vacía.