

Recinto
Montmeló, Barcelona, España
En junio de 2025, el paddock del Circuit de Barcelona-Catalunya dejó de ser solo retaguardia de boxes y se usó, por primera vez, como recinto de música electrónica a gran escala. El Afterlife Festival ocupó esa plataforma asfaltada de 48.000 m² el 13 y el 14 de junio, con Anyma y MRAK al frente de un cartel de techno melódico que incluyó a Mind Against, Kevin de Vries, Recondite, CamelPhat y Gordo. Más de 42.000 personas pasaron por Montmeló en dos jornadas, repartidas entre dos escenarios, zonas VIP y una producción de luces y visuales montada sobre el mismo suelo que, en fin de semana de Gran Premio, acoge la hospitalidad de los equipos. No hay una discoteca con paredes fijas: hay un autódromo mundialista cuyo patio técnico se transforma en plaza mayor de club.
El recinto se inauguró el 10 de septiembre de 1991 en Montmeló, a unos 32 km de Barcelona, para devolver a Cataluña un circuito permanente tras el adiós de la Fórmula 1 a Montjuïc. Semanas después ya recibía el Gran Premio de España y, al año siguiente, el calendario de MotoGP. El asfalto de 4,657 km, con homologación FIA Grado 1, se consolidó como laboratorio de pruebas y como sede ininterrumpida de los dos campeonatos. El público lo conoce también como Circuito de Montmeló. Hasta 2013 su nombre oficial fue Circuit de Catalunya, cuando el Ayuntamiento de Barcelona se incorporó al consorcio y el recinto adoptó la denominación actual. El aforo global llega a 140.700 espectadores, con unas 55.000 localidades en tribunas.
Más allá de la pista, el Circuit opera como recinto de conciertos y eventos al aire libre. El paddock completo admite hasta 50.000 personas de pie; la mitad, 25.000; la Fan Zone de la Tribuna Principal y la zona del antiguo helipuerto, alrededor de 7.000 cada una. Hay más de 15 salas interiores, suites, espacios de hospitalidad y 9 grandes áreas exteriores, además de parking. Las visitas guiadas, cuando el calendario lo permite, recorren dirección de carrera, briefing, pódium, sala de prensa y paddock, con pases a las 10:00 y las 12:00.
Desde enero de 2025, Fira de Barcelona gestiona la actividad a través de Fira Circuit, con la titularidad de la Generalitat, el RACC y el Ayuntamiento de Montmeló. El plan estratégico busca llenar el trazado fuera de los grandes premios con ferias, ocio y eventos musicales. Afterlife fue la prueba de que el paddock puede funcionar como escenario de electrónica a gran escala sin dejar de ser un circuito de velocidad. El acceso es por programación: no hay una noche de club residente ni un horario de discoteca, y cada cita marca su propia puerta de entrada.